Diagnóstico real del estado de tu mantenimiento. Identifico qué está fallando, qué se puede mejorar y en qué orden atacarlo , con datos de planta, no con un checklist genérico de consultoría.
La auditoría de mantenimiento analiza el estado real de tu departamento: qué se está haciendo bien, qué mal, y qué no se está haciendo. El resultado es un plan de acción concreto y priorizado, no un informe genérico.
Cinco pasos estructurados para llegar a conclusiones concretas con base técnica real.
Revisión del GMAO, histórico de OTs, OEE, MTBF, MTTR y ratio correctivo/total. Identificación de los activos críticos y los KPIs que la planta ya mide , y los que debería medir.
Observación directa del flujo de trabajo, gestión de averías y planificación. Entrevistas con técnicos, encargados y responsables para contrastar lo que dicen los datos con lo que ocurre realmente.
Histórico de fallos, coste por avería, tendencias de deterioro y patrones de fallo. Identificación de los activos que más impactan en disponibilidad y coste.
Clasificación de hallazgos por impacto en disponibilidad y facilidad de corrección. Separación de mejoras que se pueden implementar en semanas de las que requieren más planificación.
ROI estimado para cada mejora, responsables, plazos y KPIs de seguimiento. Un documento que sirve como hoja de ruta para los próximos 12–18 meses, no para archivarse.
Si el equipo de mantenimiento lleva años apagando fuegos sin tiempo para parar y analizar, la auditoría es el primer paso. 30 minutos de llamada inicial para ver si tiene sentido y cómo abordarlo.